Artículo publicado en El Nuevo Día.
Sin agua, no hay vida ni, mucho menos, desarrollo.
Los acuíferos son formaciones geológicas subterráneas que almacenan y trasportan agua dulce. Se recargan con la lluvia y son esenciales para el consumo humano y la naturaleza. Se encuentran mayormente en la zona del karso.
La roca caliza se formó hace millones de años. Su paisaje puede contener rocas filosas, sumideros, mogotes, cuevas y acuíferos. La mayor parte de la lluvia se filtra al subsuelo creando ríos subterráneos y acuíferos.
La topografía de la zona kárstica es muy distinta a la del resto de la topografía montañosa en la Isla. Es un sistema natural que no solamente almacena reservas de agua subterránea; también contiene manantiales, alberga especies de flora y fauna y posee valor ecológico y científico.
La región de roca caliza de Puerto Rico cubre 244,285 hectáreas, un 27.5% de la superficie de la Isla, y está principalmente ubicada en una franja en el norte, entre Aguada y Loíza.
El 22% de la superficie de la Tierra está cubierta por terrenos kársticos. El 25% de la población mundial depende del agua que suplen estas áreas. En Estados Unidos, 20% de la superficie es karso y 40% del agua potable proviene de aguas de esa zona.
En el mundo, las zonas kársticas más importantes se encuentran en el sureste de China, así mismo como en Vietnam, Indonesia, Australia, Eslovenia y en el Caribe en México, República Dominica, Cuba y Jamaica.
En 1999 la legislatura de Puerto Rico aprobó unánimente la ley visionaria 292 para proteger y conservar la zona del karso donde se ubican valiosos acuíferos subterráneos.
Esta ley vigente fue promovida por Ciudadanos del Karso, quienes, bajo el liderato inspirador de Abel Vale, desde 1994 se dedican a investigar, educar y promover la conservación de los sistemas kársticos.
El desarrollo y la construcción afectan los acuíferos porque no permiten que el agua de lluvia se filtre hacia las reservas. El establecimiento de “junkers” ocasionan que el aceite de los autos también se filtre y afecten los acuíferos.
En 2015 Puerto Rico fue reconocido internacionalmente en Eslovenia por su legislación (Ley 292) visionaria y modelo mundial para la protección del karso.
Mientras Puerto Rico recibe reconocimiento internacional por sus iniciativas, los gobernantes de turno pretenden demoler la ley visionaria vigente.
El proyecto de la ley P. de la C. 1079, del presidente de la Cámara de Representantes, Johhny Méndez, el cual enmienda la ley 292, y la Reforma de Permisos impulsada por La Fortaleza pretenden demoler el sistema de protecciones del que ahora goza la zona del karso con sus valiosos acuíferos.
Sin estar basadas en estudios, estas iniciativas cambian las áreas de conservación y protección a una de “aprovechamiento”. También se impone fianzas a quienes se opongan, lo que limita la oposición ciudadana.
La enmienda propuesta y la Reforma de Permiso transfieren la responsabilidad de la zona kárstica a la Junta de Planes. Se reduce así el rol del Departamento de Recursos Naturales y la zona se incorpora a los procesos de la Oficina de Permisos (OGPE) y del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC).
En Puerto Rico los acuíferos subterráneos de la zona del karso proveen agua a más de medio millón de ciudadanos.
Más aún, son un formidable recurso y atractivo para las farmacéuticas en Puerto Rico que lo utilizan para la manufactura de medicinas.
Puerto Rico tiene un grave problema con el recurso del agua. Pierde el 55% del agua potable producida por la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados como resultado de fugas en tuberías principales y secundarias con décadas de antigüedad sin mantenimiento y medidores dañados o inexactos entre otras causas.
Esta situación es el fruto de décadas de ineficiencia, incapacidad gerencial y la falta de un plan maestro para convertir un país con lluvia constante en uno aprueba de sequías.
Debido al cambio climático, expertos estiman que, dentro de unos años, Puerto Rico sufrirá el embate de sequías por periodos de seis meses.
Si Puerto Rico se paralizó recientemente por una escasez de agua por una semana, es impensable visualizar su sobrevivencia durante seis meses. ¿Cuántas cisternas tienen capacidad para seis meses?
Sin embargo, los promotores de los torcidos e irresponsables proyecto y reforma irónicamente los justifican como de índole desarrollista.
¿Qué país puede desarrollarse destruyendo su recurso del agua? ¿A quién verdaderamente responden los promotores de este proyecto de ley y reforma de permisos?
Los daños a la zona del karso con sus acuíferos NO son reversibles.
¿Cómo en un país con problemas de manejo del agua se le ocurre a alguien destruir los acuíferos que suplen las necesidades básicas de los ciudadanos?
La destrucción que legisladores y gobernantes de turno irresponsables proponen afectará permanentemente a las futuras generaciones privándoles del agua, el recurso natural más importante para la vida, fundamental para la sobrevivencia humana.